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2.3. El Decálogo de la dirección de personas

Módulo 3. La Dirección de Personas

El Decálogo de la dirección de personas

  1. Dirigir personas es la tarea más importante y más compleja de todas las que debe asumir un mando.

  2. ¿Orientados a objetivos? ¿Orientados a personas? Las personas son las que llevan a conseguir los objetivos, nunca al revés.

  3. El mando transmite más con su ejemplo que con mil palabras. "El ruido de lo que haces no me deja escuchar lo que dices".

  4. Formar y confiar son el fundamento necesario para delegar.

  5. Hay que aceptar el riesgo de descubrir y formar a una persona y que luego se vaya; porque se corre mayor riesgo si no la formas y además se queda.

  6. Dar feedback. Es la prueba de fuego del mando: hablar claro y en el momento oportuno, con decisión, sin retrasos injustificados que siempre agravan el conflicto.

  7. La presión por conseguir los objetivos económicos no puede esconder nunca que las personas son precisamente la clave para conseguirlo.

  8. La norma del mando: servir a los demás en vez de servirse de los demás.

  9. Talento y voluntad: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”  (Einstein).

  10. La motivación y la exigencia de resultados, son dos caras de la misma moneda.

  11. Se deben crear las circunstancias para que las personas estén a gusto en su trabajo y ayudarlas a que se desarrollen como profesionales y como personas.

  12. Las motivaciones de cada directivo y los supuestos sobre las motivaciones de las personas condicionan su forma de dirigirlas y su estilo de dirección.

Son personas.

Están en una empresa.


Módulo 3. La Dirección de Personas