Módulo 3. La Dirección de Personas
Dirigir personas |

La función de conocer, dirigir y motivar a las personas en una Organización recae en cada uno de sus mandos directos.
Aunque a veces haya que elegir “la menos mala” de todas las posibles.
Es necesario, antes de nombrar a una persona en una función directiva, asegurarse que tiene sensibilidad real, la formación adecuada y la capacidad para dirigir personas.
Nadie puede suplir al mando en la función de dirigir a las personas que dependen de él. Lo que el mando no haga, nadie puede hacerlo por él.
Aspectos importantes
... A tener en cuenta relacionados con la dirección de personas por parte de los mandos:
Valores
Los “valores” de la empresa no están en el aire, se concretan y se trasmiten a través de la actuación de los mandos y de las decisiones que se adopten.
Escuchar
Si no tienes tiempo de escuchar, no podrás conocer a las personas y mucho menos dirigirlas. Escuchar es la base que te permite motivar a cada una de las personas de tu equipo. Es la única manera de que se sientan importantes: que de verdad los valores y te intereses por conocer su opinión.
El verdadero "chip" del directivo
Tienes que ser consciente, de verdad, que las personas no dependen de ti, que tú eres el que dependes de las personas. Tus objetivos los vas a conseguir a través de ellos. Solo no puedes hacer nada.
Confiar y delegar
Forma, motiva, y después confía y delega. No intentes imponer tu forma de actuar. Deja que las cosas las hagan según su criterio. Alcanzarás mejor los objetivos con el concurso y colaboración responsable de todos.
Compromiso
Las personas son seres libremente adaptables, con voluntad propia y libertad para actuar: el compromiso de las personas hay que ganárselo.
Ilusión
El afán de superación, la ilusión y la entrega, se produce cuando las personas dejan de sentirse recursos y se sienten personas valoradas. Lo más importante que una persona aporta, no se puede exigir, se da de forma voluntaria o no se da.
Talento
Todas las personas tienen talento, solo falta descubrirlo y poner a cada persona en la función donde mejor pueda sacar partido de él. Descubrir el talento de cada persona y hacerlo germinar sin miedos es una tarea fundamental del directivo.
Feedback
El mando debe hablar con claridad y en el momento adecuado: reconocer el valor de lo que aporta y los retos que debe superar.
Motivación y exigencia
Desempeñar la función directiva requiere atender, a la vez, dos aspectos que configuran la misma moneda: motivar a la persona y exigir resultados.
- La motivación de la persona es importante, pero debe estar orientada a la consecución de resultados.
- La empresa, para asegurar su continuidad, debe aportar valor a la sociedad.
La empresa se “percibe” y se “siente” a través del mando directo.
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No te dejes llevar por la “moda”: el directivo no es un coach. Son funciones distintas.
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Cuando se nombra a un directivo, hay que asegurarse que además de ser un buen técnico y competente en su área de actividad, sepa dirigir personas.
Es necesario actualizar la capacidad directiva de los mandos a medida que evoluciona la sociedad, los estilos de liderazgo y la cultura empresarial.
Primero miremos hacia dentro: seguro que descubrimos más talento oculto del que pensamos.
Una actitud, una acción, una decisión...
Módulo 3. La Dirección de Personas